Veinte años después.La casa en la colina ya no era tan silenciosa. Ahora estaba llena de risas, discusiones, pasos apresurados y olor a comida. Selene y Ares se habían ido a vivir sus propias vidas, pero volvían constantemente. Nova, que ahora tenía treinta y un años, vivía en la casa de al lado con su pareja.Y en medio de todo ese caos hermoso, Kael y Lira seguían exactamente igual.Eran casi las siete de la mañana cuando Lira abrió los ojos. Kael estaba detrás de ella, abrazándola con fuerza, su mano posesivamente colocada sobre uno de sus pechos. Sintió su erección presionando contra su trasero y sonrió con malicia.Sin decir nada, se movió lentamente, frotándose contra él. Kael gruñó en sueños y apretó su pecho con más fuerza. Lira mordió su labio inferior y guió su miembro hasta su entrada, ya húmeda, y se empujó hacia atrás, tomándolo profundamente dentro de ella.Kael despertó con un gemido ronco.—Joder, Lira… —gruñó, apretando su cadera.—Buenos días, CEO —susurró ella con
Leer más