Han pasado varios años. A veces me cuesta creerlo.Cuando miro hacia atrás y recuerdo todo lo que vivimos, todo lo que sufrimos, todo lo que perdimos y todo lo que ganamos, me parece un milagro que estemos aquí. En esta casa. En esta tierra. En esta paz.La Toscana es hermosa en verano. Los viñedos se extienden hasta donde alcanza la vista, teñidos de verde y dorado. El aire huele a uva, a tierra húmeda y a jazmín. La casa que Ciro compró hace unos años es antigua, de piedra, con un porche que da al valle. No es una mansión. No es una fortaleza. Es un hogar.Aquí pasamos los veranos. Todos juntos. Rosa viene con nosotros, por supuesto. Dice que ya está demasiado mayor para cocinar, pero siempre termina en la cocina, preparando sus famosos panqueques. Enzo nos visita siempre que puede, aunque ahora está muy ocupado. Dirigir la familia Cavalli no es tarea fácil, pero lo hace bien. Mejor que bien. Ciro dice que es el mejor Don que ha tenido la familia en generaciones. Y Enzo responde que
Leer más