Capítulo 43. Adiós disfraz.
El silencio absoluto de Víctor en la oscuridad oprimió el pecho de Amanda.Era un silencio pesado, asfixiante. Nunca lo había sentido así de tenso, tan lejano a pesar de tenerlo a escasos centímetros de distancia, compartiendo el mismo aire de la habitación.—Dime algo, Carlos, porque realmente me estás preocupando —le dijo ella, mucho más nerviosa, acariciándole la mandíbula y el cuello con ambas manos para intentar relajarlo.Víctor se tensó aún más bajo su tacto, los músculos de su rostro parecían de piedra, y comenzó a respirar con dificultad, casi ahogándose con su propia culpa.—Mírame... tenme confianza. Yo sé que te pasa algo grave, dímelo de una vez, para eso estamos aquí.Víctor estaba completamente agotado mental y físicamente. Sintió que no podía ocultarse ni un segundo más bajo esa fachada.Intentó tragar saliva y responder con la voz rasposa, fingida y un poco ronca de Carlos para ganar tiempo, pero la mentira se le atascó en la garganta.—Amanda...Pronunció su nombre co
Leer más