Capítulo 52. Confrontación: me gustó.
Al día siguiente, Víctor llevaba horas clavado en su escritorio, pasando las hojas de unos reportes financieros sin entender una sola palabra.
El cansancio de haber pasado la noche en blanco lo tenía destrozado y las letras le bailaban frente a los ojos.
De repente, la pesada puerta se abrió despacio y Amanda entró a la oficina.
Llevaba un traje muy elegante, el pelo recogido y la cara totalmente seria.
Se quedaron mirando en silencio un buen rato, midiéndose con la mirada antes de decir la pri