Capítulo 13. Me urge separarme.
Amanda abrió la puerta que daba a la elegante oficina de su amiga Lucía.El despacho estaba perfecto, como siempre, pero el escritorio de la abogada era un caos de carpetas, resaltadores y tazas de café a medio terminar.Lucía levantó la vista de la montaña de expedientes y, al verla, soltó el bolígrafo de inmediato con una gran sonrisa.—¡Amanda, querida! ¡Tiempo sin verte! —exclamó, poniéndose de pie para rodear el escritorio y darle un abrazo.—Lo mismo digo, Lu. Ya te extrañaba —respondió Amanda, correspondiendo el gesto con cariño.—Perdona que he estado tan perdida, es que he tenido muchísimo trabajo en la firma esta semana. No he parado ni un segundo.—Lo sé, amiga, no te preocupes. Conozco perfectamente cómo es tu ritmo.Lucía suspiró, apoyándose en el borde de su escritorio y cruzándose de brazos.—Cómo me gustaría pasar más tiempo con ustedes, sentarnos a tomar un café con calma, contigo y con Adri, pero... ya sabes cómo es esto de los juzgados.—A nosotras también nos hace
Leer más