Capítulo 18. Deslumbrante esposa.
Amanda se quedó estupefacta al sentir el calor de esa mano grande aferrándose a su cintura. Parpadeó un par de veces, incrédula, intentando procesar lo que estaba pasando.
En los años que llevaban casados, asistir a un evento público con él era sinónimo de aburrimiento e indiferencia de su parte.
Víctor siempre se sentaba en la esquina opuesta de la mesa, metido de lleno en su teléfono, ignorándola por completo o simplemente desaparecía para ir a hablar de negocios con otros empresarios.
Jamás