En cuanto ella se quedó quieta, Oliver, sin ninguna consideración, profundizó el beso, hasta que Alina, molesta, le pellizcó la cintura, y solo entonces la soltó. Al final, de muy buen humor, hasta la halagó: —Muy buena niña. Alina lo fulminó con la mirada, agarró el disco y se fue corriendo al estudio. Encendió la computadora y reprodujo la grabación de la noche de la cena. Confirmó que era tal como Sami Ruffo había dicho: subió a toda prisa, entró al cuarto y, al poco rato, salió corriendo con varios botones de la camisa desabrochados y un aspecto bastante desaliñado. Después salió Lia envuelta en una toalla, con el cabello todo revuelto, señalando a Sami y diciéndole quién sabe qué, fuera de sí. Entonces llegó la asistente de Lia, la sujetó y dejó que Sami se fuera primero. Sami, despistado como era, seguramente ni se dio cuenta de que aquello fue una trampa de Lia, hasta que hace un par de días una cuenta de marketing desconocida publicó el video y armó el escándalo en redes.
Leer más