Después de cenar, pasaron al cuarto de karaoke a cantar. Alina, acurrucada, los miraba juguetear. Damián cantó a propósito una canción dedicada a ella; tenía una voz preciosa y se ganó los aplausos de todos. A las doce, Nely e Isabel entraron empujando el pastel de cumpleaños, y el grupo, cantando, le pidió a Alina que pidiera un deseo y soplara las velas. Alina, frente al pastel, juntó las manos. En esta vida, lo único que deseaba era que las personas a su lado vivieran sanas y libres de toda preocupación. Desde que renació hasta ese momento, por primera vez no había odio en su corazón, solo amor por la vida. Y viviría con todas sus fuerzas, en nombre de la verdadera Alina. Tras soplar las velas, partió el pastel. Nely fue la primera en embarrarle betún en la cara, y el cuarto se convirtió en un caos: la crema volaba por todas partes. Por primera vez, sin nada de su compostura habitual, Paul y Luca derribaron a Oliver y le aplastaron un puñado de betún en la cara. Tito se lan
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