El video era nítido y completo: sin lugar a dudas, Sami había irrumpido en la habitación de Lia con la intención de abusar de ella, y había terminado expulsado. Cuando se apagó el video, Lia mantuvo la cabeza baja, como tratando de serenarse. Pasados un par de minutos, sorbió por la nariz y alzó la cara.
—Todo esto me ha causado un daño enorme, y también ha afectado a mi familia. Solo quiero decir que, como no llegó a haber un daño físico real, lo único que pido es que el señor Sami Ruffo me o