Después de ese día Alina dejó de intentarlo completamente.Pero esta vez no fue como antes.No era orgullo.No era estrategia.No era un juego.Era cansancio.Uno profundo.Silencioso.Irreversible.No podía más. Las mañanas se volvieron simples.Se levantaba temprano, se vestía con la elegancia de siempre, bajaba al desayuno solo si era necesario… y hablaba solo lo indispensable.Educada.Correcta.Distante.Ya no buscaba su mirada.Ya no respondía a su presencia.Ya no esperaba nada.Y eso…lo cambiaba todo.Darian lo notó desde el primer momento.No fue inmediato, pero fue claro.Alina ya no reaccionaba.Ni siquiera lo desafiaba.Y eso…no era normal.Porque antes había tensión.Antes había palabras.Antes había algo que romper.Ahora…no había nada.Y eso era peor.Mucho peor.La vio varios días después.En la biblioteca del palacio.Sentada en uno de los sillones junto a la ventana, con un libro abierto sobre las piernas.Pero no estaba leyendo.Solo miraba hacia afuera.Perdid
Ler mais