Alina no durmió bien esa noche.No fue por el silencio del palacio ni por alguna preocupación externa, sino por la conversación en la terraza que no lograba dejar atrás. Había sido breve, incluso sencilla en apariencia, pero suficiente para alterar algo que había estado intentando mantener bajo control.“No quiero nada.”La forma en que Darian lo dijo seguía presente.No sonó como indiferencia.Tampoco como orgullo.Sonó como una decisión.Y eso era lo que la incomodaba.Porque si él realmente había decidido dar un paso atrás, entonces todo lo que ella había estado defendiendo dejaba de tener el mismo sentido. No había presión que rechazar, ni insistencia que detener.Solo quedaba ella.Y lo que no estaba dispuesta a admitir.La mañana llegó sin darle respuestas.Alina se preparó como siempre, siguiendo cada paso de su rutina con precisión, como si el orden externo pudiera compensar el desorden interno que empezaba a hacerse más evidente.Se presentó en el desayuno, participó en conve
Leer más