Me besa pero reacciono alejándolo.El choque de nuestros labios es brusco, cargado de todo lo que ninguno quiere admitir. Su respiración choca contra la mía y por un segundo mi cuerpo duda… pero mi mente reacciona primero.—Vine a dejarte claro que tú y yo no tenemos nada más que atracción.El aire entre nosotros se queda suspendido, pesado. Él no se aparta del todo. Sus ojos bajan a mis labios como si no creyera ni una sola palabra.—Esto no solo es atracción sexual.Me dice pasando su palma por mi cintura y odio sentir bien cuando su agarre se vuelve fuerte. Su mano se ajusta como si conociera exactamente dónde tocar, como si mi cuerpo fuera territorio que ya recorrió.Con las dos manos me sujeta mis caderas besándome mientras sus manos bajan.El beso cambia, se vuelve más exigente, más seguro, como si no esperara permiso.Agitada lo alejó.—Deja tus estupideces.Se ríe, esa risa baja que me desespera, y de un movimiento rápido una de sus manos se desliza por mi abdomen y está entra
Leer más