—¿Qué se supone que me vas a demostrar? —preguntó Magnus, fingiendo un escalofrío dramático—. Uy, me das tanto miedo, Eloise. Mírate, sigues siendo pequeña y frágil. No tienes la suficiente fuerza para ganarle a un rey que ha sido impulsado por la magia de Morgana, la bruja más poderosa de todos los tiempos. Ella me ha convertido en algo que tú ni siquiera puedes imaginar.Mantuve mi postura, dejando que sus palabras resbalaran por mi piel como agua sucia. No iba a darle el placer de ver una sola grieta en mi armadura.—No vas a provocarme, Magnus —respondí, con una calma que me sorprendió incluso a mí—. Te lo dije: ahora no soy la misma de antes. He cambiado. Los días en los que tus insultos dictaban mi valor se terminaron en el momento en que me diste la espalda.Magnus soltó una carcajada, un sonido hueco que no me provocó absolutamente nada. Mientras él se reía, yo recordaba cada entrenamiento con Seth, cada gota de sudor y cada momento en que mi poder había vibrado bajo mi pi
Leer más