El penthouse de Valeria parecía más pequeño cuando los secretos ocupaban demasiado espacio. La tarde caía sobre la ciudad como una sentencia pendiente, tiñendo los ventanales de naranja y púrpura mientras ella observaba los documentos esparcidos sobre la mesa de centro. Carpetas manila, fotografías borrosas, extractos bancarios marcados con resaltador amarillo. La investigación de Dante sobre Garcés Corp era meticulosa, casi obsesiva. Pero también era incompleta.Conveniente, pensó Valeria mientras pasaba el dedo sobre una transferencia a las Islas Caimán fechada tres años atrás. Los números coincidían con lo que había visto en el portafolio de Alonso aquella noche en su penthouse, cuando él creía que ella dormía. Pero Dante había omitido las fechas clave, los nombres que conectaban las transacciones con empresas fantasma controladas por inversionistas chinos. No era incompetencia. Era estrategia.Dante le había dado suficiente verdad para hacerla dudar de Alonso, pero no la suficient
Leer más