Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de Cartagena golpeó a Valeria como una bofetada húmeda en cuanto salieron del aeropuerto. El calor del Caribe se adhería a la piel con la persistencia de un amante no deseado, y el olor a sal y gasolina impregnaba cada respiración. Dante caminaba tres pasos adelante, arrastrando su maleta de cabina con la eficiencia de quien conocía demasiados aeropuertos, demasiadas ciudades donde nadie lo esperaba.
—El contacto nos verá a las tr







