Mundo ficciónIniciar sesiónLa Galería Atzin ocupaba un edificio art déco restaurado en el corazón de la Roma, sus ventanales arqueados derramando luz dorada sobre la banqueta donde se agolpaba la multitud de la inauguración. Valeria descendió del Mercedes con la precisión de quien ejecuta una coreografía ensayada mil veces: espalda recta, barbilla alta, sonrisa que no alcanzaba los ojos. El vestido negro de Alexander McQueen se ajustaba a su cuerpo como una segunda piel,







