Capítulo 94. Eriss.
En la sala de espera, el tiempo se volvió espeso. El hospital tenía esa forma cruel de borrar las horas, de convertir la espera en algo sin bordes.Shun se sentó en el borde de una de las sillas metálicas, con la cabeza entre las manos. Se cubrió el rostro, respirando con dificultad, como si quisiera tragarse las lágrimas. Intentó no pensar, pero fracasó. Seiya vino a su mente, junto con la culpa por haberlo alterado.El enojo empezó a resquebrajarse. Recordó el rostro de su primo cuando hablaba del abuelo. Esa manera cuidadosa de medir las palabras, de esquivar el tema sin negarlo del todo. Tal vez Seiya no había ocultado la verdad por maldad. Akira siempre había sido difícil. Orgulloso hasta el extremo, hermético, incapaz de aceptar ayuda. Seiya cargando con ese peso solo.Apretó los dedos con cuidado, conteniendo un temblor que no era solo físico. ¿Y si su primo no salía de esa cirugía? La pregunta apareció sin aviso, brutal. No quiso seguirla, pero ya era tarde. Si él no estaba… ¿
Leer más