Mundo ficciónIniciar sesiónLa tarde entraba oblicua por la ventana del hospital, tibia, con esa luz clara de primavera que no encandilaba, pero lo volvía todo más nítido. La presión había desaparecido casi por completo cuando el zumbido suave de la incubadora cruzó el umbral de la habitación.
Seiya lo sintió al mismo tiempo que lo vio. Sus ojos, todavía tensos, siguieron el movimiento sin parpadear. Algo en su pec







