Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana entraba a la habitación con una luz suave, sin prisa. No había nada en ella que exigiera atención: paredes claras, cortinas entreabiertas, el silencio apenas interrumpido por el pulso regular de los monitores. Todo parecía dispuesto para que el tiempo pasara despacio.
Seiya dormía. El traslado de la UCI a la habitación privada había ocurrido horas atrás, sin sobresaltos, como u