Mundo ficciónIniciar sesiónShun llegó hasta el estudio. Cerró la puerta tras de sí con un golpe seco, y el eco del ruido fue lo único que quedó resonando en la casa. se pasó las manos por el rostro intentando borrar las lágrimas, pero era inútil; seguían cayendo, tercas, calientes. La presión en el pecho se volvió insoportable y, de pronto, algo dentro de él cedió.
Se levantó de