Júlia miró el pendrive en su mano. Quería contarle todo a Leonardo primero y ver el contenido del pendrive juntos, pero no soportaría toda esa ansiedad. Entonces volvió a mirar a la médica.— ¿Puedo usar su computadora?— Claro. — Milena le hizo espacio, y Júlia rodeó la mesa, colocó el dispositivo en el equipo, lo abrió, y solo había un archivo de video.Sintió que el corazón se le aceleraba, y sus manos temblaron mientras movía el cursor hasta el play.El video se abrió, revelando a Eva en su consultorio, sentada frente a la cámara, pareciendo nerviosa."Hola, Júlia. Espero que seas tú quien esté viendo este video. Y, si lo estás viendo, probablemente es porque finalmente pagué por lo que hice en el pasado."Eva bajó la mirada."Hoy... hoy descubrí que estás junto a Leonardo Almonte, y no supe si reír o llorar con esa coincidencia. Poco después recibí una llamada. Él quiere reunirse conmigo, y creo que eso no es una coincidencia. Sé que él ciertamente sabe quién soy, por mi pasado c
Leer más