El silencio ya no era incómodo.Se había vuelto… normal.Y eso era lo más peligroso.Después del mensaje, después de esa pequeña escena que nunca ocurrió oficialmente, pero que lo cambió todo… Alejandra dejó de esperar.No fue una decisión consciente.No se sentó a pensarlo.Simplemente… pasó.Como cuando algo se rompe por dentro y, en lugar de hacer ruido, se vuelve quietud.Esa mañana, después de que Sebastián pasó por su celular y se fue sin hacer preguntas, ella entendió algo con una claridad que no había tenido antes:Él ya estaba siguiendo adelante.Y ella…seguía parada en el mismo lugar.Los días siguientes no fueron diferentes.Pero ahora, Alejandra los veía distinto.Ya no analizaba cada gesto.Ya no esperaba una mirada.Ya no se preguntaba qué significaba cada cosa.Porque ya no había nada que interpretar.Sebastián salía.Volvía.Trabajaban.Hablaban lo necesario.Y nada más.Pero había pequeños detalles que antes no estaban.Y que ahora eran imposibles de ignorar.Una tar
Leer más