VOLVER... PERO NO IGUAL
La tarde cayó lenta.
Como si el tiempo también necesitara adaptarse a lo que acababa de pasar.
Ninguno de los dos se movió de inmediato después de esa conversación.
No porque no supieran qué hacer.
Sino porque sabían que cualquier paso…
ya no iba a ser simple.
Alejandra se sentó en el sofá.
Su madre había salido discretamente, dándoles espacio sin hacer preguntas.
Sebastián permanecía de pie al principio.
Mirando alrededor.
Ese lugar no era suyo.
Nunca lo había sido.
Pero ahora…
era donde estab