16. Hacerte mía
AlaricLa luna llena siempre ha sido ruido.Un zumbido constante bajo la piel, una presión conocida que aprendí a reconocer desde joven. Durante décadas la dominé, la encerré detrás de disciplina, sangre y jerarquía. Convertí el instinto en una herramienta, no en un amo. Me hice rey porque entendí algo que muchos alfas nunca logran aceptar: el poder no está en ceder al impulso, sino en aplastarlo cuando es necesario.Por eso esta noche me inquieta.Porque no debería sentirse así.El patio está lleno. Demasiado lleno. Lobos y lobas se mueven entre las sombras, se rozan, se observan con descaro. El fuego central arde alto, proyectando lenguas anaranjadas sobre los muros de piedra negra, deformando las figuras, volviéndolas más salvajes. El aire está espeso, cargado de deseo, de feromonas, de promesas que no necesitan palabras.Normalmente, esto no me afecta.Normalmente, observo desde la distancia. Evalúo. Controlo.Y entonces…La huelo.Mi cuerpo se tensa de golpe. Su aroma atraviesa to
Leer más