—Aly, sin importar qué, yo quiero que tú sepas que tienes opciones —sacudió su cabeza, haciendo que su cabello se agitara hacia todos lados—. Me refiero a que ahora eres libre, mi amor. Y yo no te voy a retener aquí. Tu deuda con mi padre fue saldada, y, así no lo hubiese sido, mi propósito nunca habría sido retenerte... si te quieres quedar, sabes que este lugar es tanto tuyo como mío. Pero si quieres ir a Catanzaro, a la casa de tu padre, a Rumania o cualquier maldito rincón del mundo, sabes que cuentas con mi apoyo siempre. Así te acompañe Elián, Artem o yo. O sola. ¡Joder, honestamente me has demostrado de todas las maneras posibles que eres muy capaz por ti misma!Alyssa respiraba con dificultad, mirando a Eros y a sus ojos oscurecidos. Él no se veía muy feliz diciendo nada de lo que dijo, pero desbordaba un amor incondicional que tenía el corazón de Alyssa arrugado.» Igualmente con este bebé... —Eros tragó dolorosamente grueso—. Sea mío, de Artem o de quién sea, Aly, seré feliz
Ler mais