—Es…—Varón —completó Eros, quién se veía gris y envejecido en aquella habitación mal iluminada y mohosa—. ¡Nos equivocamos, maldita sea! —exclamó lanzando su pistola contra el suelo. Esta explotó en cien mil pedazos, lanzando cartuchos y esquirlas de metal por todas partes.El bebé gimió, quedándose sorpresivamente en silencio. Aquello llamó la atención de todos los presentes en la sala, incluso del atormentado demonios Eros. Eso encendió una luz en la mirada de Elián.—Reconoció tu voz —dijo Elián—. Hagamos una prueba de paternidad. ¡Tiene que ser él, Eros! Su manta tiene la ‘M’ de Marlon, aún está sucio del parto y una de los cuerpos que está en la sala es de la enfermera que se llevó a Alyssa. ¡Tú la viste!Eros frunció su ceño y sintió su corazón paralizarse. Aunque hubiese una mínima posibilidad de que aquel fuese el hijo de Alyssa (no hija, entonces), existían el doble de posibilidades que Eros no fuese el padre. Más bien, otro hombre, quizás.Sin embargo, Eros era consciente q
Leer más