La motocicleta regresó exactamente a las tres y cinco.Valerie estaba en la ventana, esperando sin saber por qué esperaba. Instinto, quizás. Doce años de anticipar peligro habían afinado sus sentidos hasta convertirlos en radar que nunca se apagaba.Roger se bajó de la moto con esa fluidez estudiada, quitándose el casco lentamente, sabiendo que alguien observaba. Sacudió el cabello oscuro, sonrió hacia la ventana donde Valerie se apartó instintivamente.Demasiado tarde. Ya la había visto.Cinco minutos después, el auto de Julián se detuvo en la entrada. Valerie observó el encuentro desde la cocina, con Daniel dormido contra su pecho y los otros dos en sus cunas arriba.Julián salió del auto, vio la motocicleta, se detuvo en seco.Roger levantó una mano en saludo casual que Julián no devolvió.No podía escuchar lo que decían, pero el lenguaje corporal lo decía todo. Julián rígido, brazos cruzados. Roger gesticulando con esa energía nerviosa, invadiéndole el espacio personal deliberadam
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