Los fragmentos eran demasiado exactos para ser invención.Alguien los había vivido.Y esa persona seguía dentro.Carolina llegó a las ocho en punto con la laptop abierta y dos horas de trabajo ya encima.Valentina cerró la puerta del despacho.Se sentaron.—Cuéntame todo lo que tenemos —dijo Valentina.Carolina giró la pantalla.Capturas de la cuenta anónima: una docena de publicaciones en los últimos cuatro días, cada una con un fragmento diferente. No fichas técnicas. No datos verificables públicamente. Frases cortas, exactas, del tipo que reproducen el tono de una conversación real: la inflexión, el contexto, la palabra específica que alguien usa cuando habla y no cuando escribe.—La reunión del piso doce —dijo Carolina—. El fragmento cita textualmente la observación que hiciste sobre los socios de Verde Capital antes de que firmáramos. Nadie fuera de esa sala podía tenerla.—¿Cuántas personas estaban en esa sala?—Ocho consejeros más tú. Y yo.—¿La llamada con Restrepo?—Esa fue p
Leer más