La junta extraordinaria

Garza llegó exactamente a las diez.

No un minuto antes. No uno después.

La puntualidad del hombre que ha decidido que llegar a la hora precisa es una declaración de poder, que el tiempo exacto comunica algo que la llegada temprana o tardía no puede comunicar igual.

Saludó con el circuito habitual: apretón de mano al primero, asentimiento al segundo, la sonrisa calibrada del hombre que sabe que lo observan y que ha practicado exactamente cuánto mostrar.

Ocupó su silla.

Puso el bloc sobre la mesa
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP