—No me malinterpretes —declaró Asherad—. No estoy en contra de que te cases con ella, pero esto no es tan simple como parece. Tú eres el heredero de esta manada, el futuro Alfa. La loba que elijas como esposa no será solo tu pareja, será la Luna de todo el Clan.—Lo sé perfectamente —respondió Damián con seguridad—, y precisamente por eso estoy convencido de que Dalila es la indicada. Tiene la educación, el carácter y es muy respetuosa, además de leal. Puede que aún no conozca todo sobre Asgard, pero eso no es un obstáculo; yo me encargaré de enseñarle, de guiarla, de que comprenda nuestras leyes, nuestras tradiciones y todo lo que implica ocupar ese lugar. Además, no es alguien débil. Ha estado en el campo de batalla, ha demostrado su fortaleza. Padre, estoy convencido de que, junto a ella, Asgard no solo se mantendrá en pie, sino que prosperará aún más. Como Alfa y Luna, seremos lo suficientemente fuertes como para que nada ni nadie pueda amenazarnos.—Estoy de acuerdo contigo en to
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