De pronto, Alaric comenzó a transformarse, adoptando la forma de un lobo en cuestión de segundos. Una vez completado el cambio, la miró fijamente y, con un leve movimiento, le indicó que lo siguiera.
Dalila no dudó. También se transformó y comenzó a correr tras él, adentrándose nuevamente en el bosque. El tiempo parecía alargarse mientras avanzaban sin detenerse, hasta que finalmente el paisaje cambió y llegaron a una zona donde se alzaban varios refugios improvisados, formando algo parecido a