Las palabras que salieron de mi boca me tomaron por sorpresa… y, al ver su expresión, también a ella.Elena me sostuvo la mirada durante un instante que pareció eterno. Había algo distinto en sus ojos, algo que no supe leer a tiempo.Y entonces, sin previo aviso, se lanzó hacia mí.Pero no para golpearme.Me besó.Fue un beso desesperado, cargado de todo lo que no habíamos dicho, de rabia, de tensión… de algo más peligroso. Me quedé inmóvil un segundo, sorprendido, pero no tardé en responderle. Era imposible no hacerlo.Sus manos comenzaron a recorrerme con prisa, deshaciéndose de mi camisa hasta arrancármela por completo. La tomé por la cintura y la levanté, sentándome con ella sobre mí en el sofá.Mis manos descendieron por su cuerpo, firmes, marcando cada curva, deteniéndose donde sabía que la haría reaccionar. Y lo hizo. Un leve sonido escapó de sus labios, rompiendo el aire entre nosotros.Elena se separó apenas, lo suficiente para mirarme a los ojos.—Sé que eres Damien… lo sé —
Ler mais