CAPÍTULO 52Me quité la ropa con las manos temblando. Me repetía que era por mi bebé, que necesitaba una salida, que no tenía otra opción. Aun así, cuando me acosté a su lado desnuda, sentí que una parte de mí se moría, Cerré los ojos y fingí estar dormida, esperando que creyera mi mentira.Tarde horas en poder quedarme dormida, pero el cansancio del sueño, lo logro, Cuando amaneció, sentí el movimiento de Santiago a mi lado. Abrí los ojos un poco, pero me quedé quieta. Él se acercó por detrás y empezó a besarme la espalda con emoción, mientras yo me sentía asqueada.—Anoche fue lo más mágico de mi vida —susurró, abrazándome por la cintura.Me quedé paralizada, no sabía qué decir. Lo único que podía hacer era seguir el juego, la mentira que podía salvarme. Giré un poco la cabeza hacia él y forcé una sonrisa.—Me alegra que lo sintieras así —respondí con una voz suave y dulce —. Solo quiero que lo intentemos… de verdad.Él abrió los ojos con mucha emoción.—¿De verdad? —preguntó.Asent
Leer más