CAPÍTULO 57
En cuanto los vi juntos en el escritorio haciendo el amor perdí el control, recordé cuando la Vi con Mike, me dolía que mi hermana siempre buscará la manera de dañarme, independiente del odio que sentía por Santiago.
No pude contenerme. Abrí la puerta por completo y empecé a gritarles a los dos. Sentía un dolor extraño en el pecho, no porque amara a Santiago, sino porque estaba muy alterada, parecía una repetición de mi vida, la traición de Mike con ella
—¡Explíquenme qué es esto! —les grité temblando llena de rabia—. ¡Díganme la verdad ahora mismo!
Liliana intentó ponerse de pie, torpe y apurada. Se empezó a vestir colocandose la ropa mientras evitaba mirarme a los ojos. Santiago, en cambio, caminó hacia mí intentando justificar lo injustificable.
—Paulina, no es lo que piensas —dijo rápido—. Fue un error, Solo una noche. No significa nada para mí, tu eres mi mundo mi amor.
Me tomó por los brazos para que lo mirara agarrandome fuerte
—Tú eres lo más importante en mi v