AntonellaMe quedé completamente sorprendida. Las palabras de Dante seguían resonando en mi cabeza como un eco difícil de apagar. Me senté en la orilla de la cama, abrazando mis propias piernas, y comencé a analizar todo lo que me había dicho, todo lo que me había propuesto. ¿Un trabajo? No sonaba mal. Sería una oportunidad para comenzar a mostrar mi talento, para hacer algo por mí, por mis hijos. ¿Casarme con él? Esa parte me resultaba difícil de procesar.Casarme con él sin amor.Bueno al contrario. Yo sí siento algo por Dante. Algo que no sé si podría llamar amor aún, pero es profundo y está ahí, creciendo a pesar de todo.El problema es que él no siente nada por mí. No de la misma manera. Yo solo le gusto por ser mujer, por estar cerca, por representar tal vez un alivio momentáneo a su soledad. Está atado a su pasado, amarrado con cadenas invisibles que lo arrastran todos los días. Y no puedo culparlo. He visto su dolor.He presenciado cómo se culpa a sí mismo. Incluso la madre de
Leer más