La noche apenas comenzaba cuando Erika llegó a su departamento, había un silencio de esos que no pesan, pero que invitan a pensar demasiado, dejó la bolsa de la pizzería sobre la mesa, se quitó el abrigo y se quedó un momento allí, quieta, mirando la nada, como si su mente aún siguiera parada frente a Lucca.No sabía qué hacer con ese encuentro, no sabía si sonreír, llorar, recordar… o simplemente dejar que la noche la envolviera sin exigirle decisiones. Intento dejar aquellos pensamientos intrusivos de lado tomo las cajas para irse a su habitación, se dio un largo baño de burbujas, tomo una copa de vino y puso música relajante, al cabo de un rato se puso la pijama más cómoda que tenía y encendió la televisión de su habitación, busco en su lista de película y empezó a ver de inicio a fin todas las películas de barbie en orden cronológico mientras comía sobre la cama recostada entre las sabanas de seda.Mientras tanto, en otra parte de la ciudad, muchos pisos por encima del ruido de lo
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