Mi cuerpo recibe al suyo con gozo, con una infinidad de sensaciones que me invaden, nublando mi mente, pero aclarando a mi corazón.No lo puedo negar, es él, el hombre de mi vida.Puedo amarlo sin restricciones, puedo irme con él a donde yo quiera, porque ya no causaré daño a nadie…—¡Ah! —el grito sale de mi boca cuando siento el placer atacar mi cuerpo y un poderoso orgasmo me obliga a contraer esa parte de mí que lo envuelve.Él también llega al orgasmo en ese momento, posa su cabeza sobre mi vientre y luego me ayuda a incorporarme. Acaricia mi rostro, me llena de besos y me abraza.—Te extrañé tanto, mi amor… —me dice con esa voz profunda que me eriza todo.—Y yo a ti, mucho, pero necesito que me bajes… tengo que ir al baño.Sonríe, me ayuda a bajar y yo salgo corriendo al baño. Mientras me lavo las manos, miro mi cuerpo, que está con algunas de sus marcas en mi pecho, sonrío al recordar lo que hace unos momentos pude sentir.Mis hijos se agitan en mi vientre, deformando esa parte
Leer más