A lo lejos escucho a Pía rogarme que despierte.
Oscuridad.
Pía llora a mi lado, sus lágrimas mojan mi mano.
Oscuridad.
Acaricia mi rostro, besa mi mano y yo sólo quiero moverme para abrazarla, para decirle que estoy bien, sólo que no puedo despertar porque algo me pesa en el cuerpo. Su cálido aliento cerca de mi oído me dice que está cerca.
Si tan sólo pudiera moverme un poco, podría besarla…
—No te despiertes antes de que yo llegue, porque quiero ser la primera persona a la que veas.
Eso me da