Capítulo 33: Mi último pensamiento fue para ellos.
Mientras Pía está en el baño, escucho que llaman a la puerta, voy de mala gana porque mis planes con ella era almorzar, caminar por la playa y luego ocuparme de ella, para volver a hacerle el amor.
Pero un golpe de realidad me llega a la cara cuando veo a Esteban.
—Ángello, ¡qué sorpresa! —me dice alegre.
—Esteban… ¿no deberías estar en casa descansando?
—Pues mi doctor me dejó salir de casa para venir a respirar aire puro, a renovar energías y así aprovecho de seguir planificando la boda con m