El beso no solucionó nada de forma inmediata, pero dejó algo instalado entre ellos. Una especie de acuerdo silencioso, no dicho en palabras, pero presente en cada gesto posterior: ninguno iba a huir al primer indicio de incomodidad.Y eso, para ambos, era nuevo.---Los días siguientes no fueron intensos ni dramáticos. No hubo declaraciones grandilocuentes ni promesas desbordadas. Lo que hubo fue algo más difícil de sostener: continuidad.Camila volvió a su rutina con una calma que no era indiferencia, sino elección. Se despertaba temprano, trabajaba, asistía al taller, escribía cuando podía. Pero ahora, en medio de todo eso, había pequeños espacios donde Gavin aparecía.Un mensaje a media tarde.Un “¿ya comiste?” sin peso.Una foto absurda de algo que vio en la calle.Detalles.Y Camila, que antes analizaba cada palabra, cada pausa, cada silencio, comenzó a soltarlos.No porque no le importara.Sino porque empezaba a confiar en que no todo escondía una señal.---Gavin, por su parte,
Leer más