Samantha parpadeó varias veces antes de abrir sus ojos y apenas lo hizo, casi no podía creer en donde estaba. La sorpresa inicial dio paso a una dulce sonrisa cuando, al girarse ligeramente, pudo ver el rostro apuesto de Martín. Él la tenía abrazada mientras dormía plácidamente, y esa escena llenó a Samantha de una sensación de ternura y calidez.Divertida, Samantha reflexionó sobre cómo no se había dado cuenta antes de lo guapo y atractivo que era el hombre. Ahora, al observarle con detenimiento, notó detalles que antes le habían pasado desapercibidos. Su cabello rubio, cortado de manera simétrica y ligeramente desmechado, le confería un aire de rebeldía sutil. Su mandíbula, fuerte y cuadrada, junto con una nariz recta y proporcionada, se combinaban armoniosamente con la hendidura en su mentón, creando un conjunto casi perfecto.Sus pestañas largas proyectaban una sombra suave sobre sus pómulos altos. Era increíble pensar que ese mismo hombre, tan tranquilo ahora, había sido tan apas
Ler mais