Iván apenas terminó de hablar cuando sintió un pisotón con todas las ganas. Aguantó el grito de dolor, pero no soltó a Raina. Al contrario, la agarró con más fuerza.Jayden se fue alejando en ese carro todo abollado. La escena era para morir de risa o de coraje, pero Iván estaba más que feliz con su "obra maestra". Con una sonrisita de cínico, le dio un toquecito a Raina y soltó:—El que es guapo, hasta en una carcacha se ve bien, ¿verdad, señora Herrera?—¿Cómo puedes ser tan descarado? —le reclamó Raina, echando chispas.—Bueno, hago lo que puedo, aunque todavía me falta mucho para alcanzar a tu amiguito Jayden —respondió Iván con una sonrisa que helaba la sangre.Raina sabía perfectamente por dónde venía el golpe.—Para ti todo tiene que ser sucio y retorcido, ¿verdad?—Para nada. Mi querida esposa, por ejemplo, es lo más hermoso que tengo —respondió él con una doble intención que se sentía en el aire.—Iván, si tienes algo que decir, dilo ya y déjate de indirectas —Raina sabía qu
Leer más