La noche cayó sobre Umbra Lux con una lentitud pesada, como si el cielo mismo estuviera observando lo que habíamos decidido hacer.No era una noche común.El aire tenía ese silencio particular que aparece cuando algo está a punto de moverse bajo la superficie. Las fogatas ardían bajas, el humo se elevaba en espirales suaves entre los árboles, y el bosque parecía escuchar más de lo que respiraba.Ashen caminaba a mi lado cuando regresamos al corazón del campamento. No hablaba, pero su presencia era una constante sólida dentro del ruido de pensamientos que llenaba mi mente. El vínculo entre nosotros no era intrusivo; era más bien una presión estable, una confirmación silenciosa de que nuestras decisiones ya no eran completamente individuales.La idea que había pronunciado minutos antes seguía resonando dentro de mí.Activar los santuarios antiguos.No era una provocación.Era una reclamación.Syrah había lanzado el primer símbolo, intentando apropiarse de una historia que precedía al Co
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