Después de que decidí enfrentar la vida otra vez, mi estado de ánimo también mejoró un poco. Cuando sonó el teléfono por segunda vez, contesté.—Aurora, por fin te dignas a contestar —dijo Carlos al teléfono, después de un largo suspiro de alivio. Sonreí un poco.—¿Pasa algo?—Nada en especial. Es solo que hace mucho que no te veo y he estado preocupado por ti. ¿Estás bien?—Estoy bien.Seguí sonriendo, aunque trataba de no pensar en nada de lo que había pasado en este tiempo. Carlos se quedó callado un par de segundos y luego dijo:—Aurora, ya reservé una mesa. Vamos a cenar juntos esta noche… papá también va a ir —por instinto quise decirle que no, pero Carlos continuó rápido—. Aurora, en serio estoy muy preocupado por ti. Quiero verte. Si no quieres ver a papá, no le aviso, ¿sí? Te lo ruego, solo ven a verme un momento, por favor. Hoy fui a visitar a mamá otra vez… Me siento muy mal, es mucha la carga. Le dije muchas, muchísimas cosas. Le conté que hice un montón de estupideces, qu
Leer más