Capítulo 8. ¡Fue muy especial!
Calli sintió su corazón palpitar con fuerza en su pecho, sus piernas parecían como hojas que estuviesen siendo mecidas por la acción del viento, se puso pálida, después de un tiempo, no supo calcular cuánto, se obligó a abrir los ojos y un pequeño grito salió de su boca, mas antes de poder detallar bien la imagen, se abrió la puerta y la figura imponente de Ares llenó la habitación.
La vio palidecer y se acercó a ella, tomándola del brazo, no contaba con que la joven se apartara y se dirigiera