Capítulo 9. Él no podría vivir sin mí
Ares decidió llevar a Calli de nuevo al apartamento, luego que la dieron de alta, subieron al auto e hicieron el recorrido tomado de las manos, pero en completo silencio, sin embargo, él no dejaba de verla por el rabillo del ojo, no se perdía detalle de sus expresiones, ella sonreía feliz y de repente se sintió atraído por esa sonrisa, si la hubiese conocido en otras circunstancias, quizás se habría enamorado.
La ayudó a bajar del auto, le tomó la mano y juntos caminaron al ascensor.
Apenas se