Capítulo 33. El milagro de la vida
Tres meses después
Calli estiró su cuerpo de forma perezosa, últimamente todo lo que hacía era dormir, comer y hacer el amor, había engordado mucho, pero ella estuvo leyendo y tenía la sospecha de las razones por las cuales estaba así. Sintió los labios del hombre en su espalda y no pudo evitar emitir una sonrisa de felicidad, y así era nunca se sintió más feliz en su vida, lo único malo era el excesivo control que ejercía Ares sobre ella.
Durante esos días tuvieron varias discusiones por eso,