Capítulo 30. El miedo
El cuerpo de Ares se tensó ante las múltiples preguntas de Calli, la miró a sus ojos, y su mirada no era la inocente de siempre, esta vez estaba llena de sospechas y eso causó que un sudor frío recorriera la espalda del hombre, respiró profundo antes de responder.
—Calli, ¿De dónde sacas eso? —pese a ello, no esperó respuesta y continuó hablando—. Si eso hubiese sido así, no te habría dado un celular para que pudieras comunicarte con ellos, no entiendo, ¿Por qué estás desconfiando de mí? ¿Te he