Mundo ficciónIniciar sesiónEva.
Me sudan las manos y a duras penas puedo acomodarme cuando me meto dentro del auto de Gigi, ¡Joder! Estoy más nerviosa que nunca, como si estuviera a punto de dirigirme a la horca, pero es que con Eros siempre se siente asi, todo es como estar al borde de un abismo del cual voy a terminar cayendo, el problema es que nunca sé con que me voy a encontrar al borde de ese abismo, si con sus brazos dispuestos a rescatarme o con la cruda realidad que







