Lágrimas de Cristal
Cristal nació con muy mala estrella, entre hambre y sufrimiento, con un único sueño: ser feliz algún día. Al cumplir la mayoría de edad, su padre la vendió para saldar sus deudas, y el hombre que la compró no solo la ve como una sirvienta, sino como un objeto.
Franco D’Ávila lo tiene todo: dinero, poder, una mansión imponente y un corazón de hielo. Para él, Cristal no es más que una chica de la favela que llegó a su vida para pagar una deuda. Ella, por su parte, comienza a experimentar sentimientos que la confunden y la asustan, consciente de que, para un hombre como él, que pertenece a otra, ella es invisible.
Todo cambia una madrugada, cuando aparece un bebé abandonado en su puerta. Con la sangre de un hombre que jura no quererlo, la sirvienta que nadie miraba se convierte en la única capaz de calmar el llanto del pequeño. En medio de humillaciones constantes, celos posesivos y un amor que lastima, Cristal se encuentra atrapada, deberá elegir entre el hombre que se encargó de destruirla y aquel que, desde las sombras, siempre la protegió en silencio.